Ahora, que ya habéis podido ver la Azotea Azul hecha realidad, queremos dedicar un espacio lleno de cariño, admiración, respeto y agradecimiento infinito al equipazo técnico y artístico que la ha hecho posible.

Todo nos sabe a poco cuando se trata de mencionar a Javier Jiménez Sánchez, del estudio JSDALP, S.L.P., así como a José Luis Vargas Díaz y Araceli Sánchez León, de ORFILA 11 arquitectos, encargados de compenetrarse magistralmente, aunando profesionalidad, esfuerzo, entrega y dedicación, para estar increíblemente volcados en la dirección de obra y el proyecto integral de nuestra querida Azotea. Gracias al gran equipo que han formado junto con Ángel, Felipe y Curro, porque todos han aportado lo mejor de ellos durante estos duros meses hasta llegar hoy aquí.

Gracias, inmensas y de corazón, por facilitarlo todo desde el minuto uno, estando encima de cada detalle, a pie de obra cuando se ha necesitado, coordinando perfectamente a tantos trabajadores maravillosos de la empresa constructora GRUPO CERES y aportando soluciones, siempre, para poder tirar hacia adelante entre todos y hacer posible que, a día de hoy, los peques hospitalizados en el Virgen del Rocío puedan disfrutar de un espacio lúdico-terapéutico de ensueño.

Gracias, por haber sabido unir creatividad, técnica, belleza, emoción y alegría en una Azotea en la que es imposible no relajarse y sonreír, acercando a los peques ingresados un precioso trozo de cielo azul y de muchos más colores. Vuestra ciudad de Sevilla brilla desde ya con mucha más magia, gracias a vosotros.

¡Os deseamos lo mejor de lo mejor, que es justo lo que os merecéis!